Síndrome
de Asperger
El
síndrome de Asperger se encuadra dentro de los llamados “trastornos
generalizados del desarrollo” y presenta una serie de alteraciones en el
desarrollo social y comunicativo, con problemas de conducta, intereses
restringidos, y grandes problemas para establecer relaciones personales, debido
a una gran dificultad para reconocer los estados emocionales ajenos. Es
importante señalar que el síndrome de Asperger no afecta al desarrollo
intelectual, aunque sus intereses restringidos. Las personas con el síndrome
suelen tener escasos intereses, pero al mismo tiempo desarrollan habilidades en
dirección a estos intereses y suelen profundizar en ellos con gran fervor,
siendo capaces de memorizar grandes cantidades de datos.
Los
principales rasgos psicológicos y conductuales del síndrome de Asperger son:
Dificultades
para relacionarse con iguales.
Falta
de sensibilidad a las señales sociales.
Alteraciones
de las pautas de relación expresiva no verbal.
Falta
de reciprocidad emocional y dificultades para comprender los sentimientos de
otras personas.
Dificultades
para comprender las intenciones ajenas y especialmente las “dobles
intenciones”.
Dificultades
para interpretar enunciados no literales o con doble sentido.
Limitación
importante en la capacidad de adoptar las conductas sociales a los contextos de
relación.
Dificultades
para saber de qué conversar con otras personas.
Dificultades
para para producir emisiones relevantes
a las situaciones y los estados mentales de los interlocutores.
Tendencia
a las rutinas.
Repetición
de conductas e intereses restringidos.
Torpeza
motora, lo que les lleva a movimientos descoordinados.
Escasa
tolerancia a la frustración.
Problemas
de déficit de atención.
Ausencia
del sentido del humor, tendencia a racionalizar el lenguaje.
Suelen
ser personas muy nobles y decir en cada momento lo que piensan.
No
suelen establecer lazos afectivos con otras personas.
Desarrollan
lazos afectivos fuertes con objetos.
Algunas consideraciones a tener en
cuenta para intervenir con personas con Síndrome de Asperger son las siguientes:
Suelen
requerir intervenciones puntuales por parte del personal de apoyo ya que son
difícilmente controlables los estallidos emocionales y los conflictos con otros
compañeros. Necesidad de personal de apoyo implicado y formado.
Suelen
ser el blanco perfecto de todas las bromas y burlas por parte de sus iguales,
por lo que es necesario prevenir estas situaciones mediante apoyo y vigilancia
programada.
Anticiparlos
a los cambios de rutina.
Fomentar
su participación activa, teniendo en cuenta sus intereses y resaltando sus
capacidades para que se sientan valoradas.
Emplear
apoyos visuales para organizar las actividades.
Ser
concretos y explícitos en los mensajes, no dar nada por supuesto.
Describir
a los compañeros las características de los menores con SA, haciendo especial
hincapié en la limitación en habilidades sociales, en sus problemas para
detectar emociones y sentimientos ajenos.
Nos
les suele gustar ni motivar los juegos o actividades competitivas ni los
cambios de reglas, aunque sean consensuadas por el grupo. Sin embargo, cuando
las metas están claramente definidas suelen ser persistentes en la consecución
de los objetivos y suelen ser muy perfeccionistas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario